Yo soy muy de mimetizarme: con las personas,
con los lugares, y sobre todo, con las ciudades a las que viajo. Me explico. Si
me voy a marchar a Estambul, ahí que me veo todas las películas de Fatih Akin,
intentando encontrar en sus paisajes, algo que me vaya a resultar
reconocible, para que en un momento dado pueda decir orgullosa: “Anda, esto me suena!” y de paso llevarme en
la maleta una navaja… que el panorama por allí, según lo pinta Akin, es más
bien jodido; Qué me piro a Escocia: pues, ahí que va, por enésima vez la
lectura de las novelas de Irvine Welsh, y por enésima vez también, Trainspotting:
¡Qué película, y qué guapísimo Ewan haciendo de Renton! ¿¡Pero, cómo no voy a
enamorarme de él!?
