Hoy, me veo en la obligación de
hacer una confesión, que hasta la fecha, había permanecido oculta junto al
resto de algunos de mis secretos inconfesables: Yo NO he visto el último
capítulo de Los Soprano. Nunca.
“La Pleimobil”, Carlos G. Velasco, Isaí Escalada o, “¡Pasen, vean y descojónense!
Admiro mucho a la gente que es capaz
de trabajar 8 horas seguidas llegar a casa, y en vez de
tirarse en el sofá, escribir una idea que les ronda la cabeza, dibujar, abrir
una casting on line, ponerse en contacto con sus amigos, y conocidos, y también
con desconocidos, y convencerles de que puedan ayudarles a llevar a cabo esta
idea, de gratis (con lo que todos sabemos que eso cuesta: trabajar de gratis, digo).
“Blancanieves”, Pablo Berger, o “Regreso a la España cañí”.
Por mi trabajo, no hay día en que de
una u otra manera, el nombre de mi tocaya Belén Esteban salga a relucir,
incluso varias veces, incluso todo el rato sin parar (sí…, podría ser que no me
llamara Patricia); así es la vida. Pero, cuando llega el viernes, atravieso los
preciosos tornos de ese lugar en que trabajo, y me evado del mundo rosa en el
que me encuentro inmersa: confío y ESPERO que en NINGÚN momento NADIE me hable
ni de ella ni por lo tanto de mi trabajo, que para eso es fin de semana, ¡Digo
yo!.
“El pasado”, Alan Pauls, “El pasado”, Héctor Babenco, o “La destrucción del amor”, o "A corazón abierto"
Yo soy muy de mimetizarme: con las personas,
con los lugares, y sobre todo, con las ciudades a las que viajo. Me explico. Si
me voy a marchar a Estambul, ahí que me veo todas las películas de Fatih Akin,
intentando encontrar en sus paisajes, algo que me vaya a resultar
reconocible, para que en un momento dado pueda decir orgullosa: “Anda, esto me suena!” y de paso llevarme en
la maleta una navaja… que el panorama por allí, según lo pinta Akin, es más
bien jodido; Qué me piro a Escocia: pues, ahí que va, por enésima vez la
lectura de las novelas de Irvine Welsh, y por enésima vez también, Trainspotting:
¡Qué película, y qué guapísimo Ewan haciendo de Renton! ¿¡Pero, cómo no voy a
enamorarme de él!?
“Holy Motors”, Leox Carrax, o “Esto es cine ¿Quién se apunta?”
Es completamente flipante la
cantidad de dudas varias, preguntas más o menos chorras, y otras, al parecer,
absolutamente imprescindibles, que puede generar un simple cochecito de bebé,
pero flipante. No había sido consciente de ello, hasta que hace un par de
semanas, me encuentro sin comerlo ni beberlo, en la tienda de bebé más gigante
que hayan visto mis ojos; para que os hagáis una idea: hay que coger número
para que te atiendan (Pero, ¿qué es eso, ¿una frutería? En serio….)
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